La educación inclusiva es un proceso de innovación social que no está ajeno a inquietudes, incertidumbres y dilemas, más en un país de reconocida tradición elitista en el que agrupamos a los niños y a las niñas desde que nacen según su capacidad, sus recursos económicos, su apellido, su comuna o su religión. No olvidemos que lo contrario a la inclusión es la exclusión por lo que nos parece que toda incertidumbre vale la pena si resolverla nos permite avanzar hacia una educación más justa, amorosa y respetuosa, que concrete los derechos humanos en el aula y en la escuela. El sistema educativo tradicional chileno ha demostrado no estar a la altura de una sociedad respetuosa con sus ciudadanos, que mitigue las barreras al desarrollo y bienestar de todos y todas, entonces ¿por qué no atreverse a avanzar desde nuevos escenarios educativos, con nuevas expectativas y nuevos ideales, nuevos procesos y nuevas estrategias? Deseamos que nuestros niños y niñas sean capaces de aportar a un nuevo Chile y no que se adapten pasivamente al Chile que ya han construido para nosotros. Ayer lo decíamos, esto es solo para valientes, construir un país más libre, más justo y más amoroso empieza por casa-aula-escuela. Vamos!
#Altavida
#EscuelaJusta
#EducaciónRespetuosa
#InclusiónRadical